Cuando asistí por primera vez a un hospital psiquiátrico mis preconceptos acerca de lo que encontraría se vieron seriamente modificados. Cierto es que hay días que transcurren con mayor agitación, como en cualquier otro sitio, pero por lo general pervive un ambiente tranquilo aunque caracterizado por sonidos, valga la redundancia, fuera de lo común. Vocalizaciones que provienen de cuartos aislados, discursos estructurados por manierismos y ecolalias, sonidos que parecen repertorios del inframundo, exotismos sorprendentes todos. La locura tiene la voz de Galás. Si pretendes tirarte en el sofá y poner música para relajarte y entumirte con trivialidades sónicas, no pongas a Galás. Su voz, su piano y sus temas son confrontación pura, danzas con la demencia, manoseos con la muerte, besuqueos violentos con poesía cruenta. Galás es dolor y amargura. Formula sin el mínimo tapujo ni la remota intención de maquillar con melodías esperanzadoras, las emociones lastimeras que caminan nuestras vidas y que con frecuencia no expresamos porque no sabemos cómo.
Galás es una intérprete gótica, aunque si de géneros se trata, el blues, jazz, gospel y rock entran también en sus experimentos musicales. Oriunda del sur de California fue criada con rigor en el seno de una familia Griega, por lo que sus raíces y tradiciones marcaron profundamente su futura carrera artística. Desde sus comienzos tuvo los escenarios más peculiares, como también un público selecto conformado por travestis e internos de hospitales psiquiátricos, por ejemplo.
Imagino que en un concierto de ella uno cierra los ojos y bien puede situarse en el curso de un funeral, en un manicomio, en una sesión de tortura, en una bacanal o en un exorcismo. De estos cinco contextos sólo he tenido la pena de estar en el primero y la fortuna de estudiar en el segundo. Los tres restantes son producto de mi vívida imaginación, alimentada por supuesto del sonido desquiciado que emiten las cuerdas vocales de la Sra. en cuestión; dicho sea de paso, preferiría jamás presenciar una tortura, adoraría participar una bacanal y respecto al exorcismo… bueno, digamos que la psicoterapia es su versión posmoderna.
Galás canta y emite su voz con absoluta libertad, llegando a resonancias escalofriantes. Sus gritos y modulaciones sugieren que tiene pulmones de acero y que si el diablo existiera sería su fan número uno; de hecho tiene un álbum que lleva por nombre “Las Letanías de Satán”. Pero estoy segura de que dios se regocija también por los alcances de esta bizarra creación suya.
Sea para amarla o para aborrecerla, Galás no pasa desapercibida y su peculiar voz generalmente invoca comentarios acerca de la locura: “¿Quién es esa loca que canta?” o “¿Cómo te gusta eso? Estás loco”. Y es comprensible pues la crueldad y transgresión vocal de Galás no es fácil de digerir, pero es sin duda una artista completa que además ha incursionado en la literatura y en un feroz activismo que apoya causas en beneficio a los enfermos de VIH, padecimiento por el cual perdió a un hermano. Ha colaborado con importantes músicos y en la realización de diversas bandas sonoras. A continuación propongo una de las interpretaciones que más me gustan de ella, en la cual musicaliza el bellísimo poema “Si la Muerte” del poeta salvadoreño Miguel Huezo Mixco.
Autora: Nory Astrhied Carpinteyro

2 comentarios:
Wow! Tu elección de palabras para formular la descripción de lo que Galas emana con su música es asertivamente precisa! El primer disco que escuche de ella fue “The Sporting LIfe” con John Paul Jones como colaborador, después me lleve una gran sorpresa al escuchar algo que honestamente al principio me dio algo de miedo, pero tuve que ceder eventualmente para transportarme a esos abismos y dimensiones obscuras para comprender los umbrales de esta música. Para mí, ella va más allá de lo gótico o “darkie” o cualquier otra moda existente que se parezca a la cultura vampírica madreada romántica, es dolor viviente por medio de un infierno real el cual nadie esta absuelto de ello, imaginándoseme así tiempos y escenas medievales, la inquisición, los métodos e instrumentos franceses de tortura, los holocaustos, las “conquistas”, etc. Atte: ALAC
Si, es una mujer creadora de obras muy oscuras y transgresoras que para muchos de nosotros resultan deliciosas. Gracias por tu comentario.
Publicar un comentario en la entrada